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“La experiencia fue muy buena”

Nicolás Hochman es el director de la sexta edición de “Casquivana”, una revista que sobre financió colectivamente su impresión en papel a través de Panal de ideas por más de $6400. Hochman es historiador, doctoraDO en Ciencias Sociales (UBA) y es consejero editorial en “La mujerdemivida e integra el Grupo Alejandría. Escribió novelas, guiones, artículos académicos y libros. Su principal defecto es la obsesión por los detalles Su ocupación preferida es leer y jugar con su hijo. Su mayor desgracia sería alcanzar todas sus expectativas. Sus escritores favoritos son Kundera, Márai, Gombrowicz, Soriano, Morábito. Ama la bondiola a la parrilla y quisiera congelar el tiempo. No sabe qué es un escritor. Aquí nos cuenta sobre la revista y el crowdfunding.

Nicolás Hochman, director de revista “Casquivana”


¿Cómo surge revista Casquivana, en qué contexto y porque se llama así?
La revista nació en 2010, un poco como deseo y necesidad de generar un espacio nuevo, en el que pudiéramos volcar algunas ideas, transmitir algunas maneras de entender la literatura y demás. Le pusimos "Casquivana" porque es una palabra muy linda, muy poco usada, fuerte, que hace referencia a una persona que es ligera de cascos, que se toma la vida con relax, sin imposturas. Y algo de eso queremos hacer con la revista: trabajar con universos culturales sin las poses que muchas veces tienen las revistas. Por supuesto, esto es una pose más. Cuando empezamos a armar el número 0 no sabíamos qué bajada darle a la revista. ¿Revista literaria? ¿Revista de cultura? Todo lo que se nos ocurría estaba usadísimo. Entonces Clara recordó que en sus revistas Abelardo Castillo ponía una frase, una idea de algún escritor, algo que estuviera bueno. Hijos de esa tradición, estuvimos buscando un tiempo, hasta que apareció Bajtín. En principio iba a ser por un solo número, pero al final esa idea de lo inconcluso nos terminó dando una identidad y se convirtió en el eje vertebrador. ¿Por qué? Porque creemos que para que haya deseo tiene que haber espacio, vacíos, un poquito de nada cada tanto, incompletud, inconclusión.

¿Quiénes hacen Casquivana y cuál es el espíritu de la revista?
En este momento los que hacemos Casquivana somos Clara Anich (editora), Natalia Kiako y Manuel Crespo (consejeros editoriales), Melina Vergara (diseñadora) y yo. Por el staff pasaron otras personas, amigas todas, que siguen participando de un modo u otro. Y en definitiva hay que incluir a todos los que escribieron notas o participaron con ilustraciones, que son un montón. Con respecto al espíritu de la revista, creo que lo importante para nosotros es hacer una publicación que sea interesante, inteligente, que den ganas de leer y mirar. Y tocar.

¿Cuál es el contenido de Casquivana 6 y porqué conviene comprarla?
Me encantaría dar argumentos de por qué comprarla, pero la revista se agotó el día del lanzamiento. Tal vez hagamos una reimpresión, pero no es algo que nos preocupe mucho: el papel es un fetiche, un objeto de colección. Sí, sin embargo, les puedo dar argumentos más que sostenibles para que ingresen a la web y la lean (o descarguen o reenvíen a amigos, o impriman) de manera libre y gratuita desde www.casquivana.com.ar. Casquivana 6 viene con una nota de tapa acerca de las obsesiones, en las que participan Margarita García Robayo, Conrado Geiger, Guillermo Roz y María Inés Krimer, con ilustraciones de Gabriela Thiery, Alexis Stamboulis, Pablo Martín, José Villamayor, Vanina Klinko y Leticia Paolantonio. En la misma nota hay además un montón de obsesivos que narran de manera muy concreta por qué hacen lo que hacen: Dolores Fernández, Hernán Panessi, Sebastián Chilano, Sol Echevarría, Pablo Giordano, Juan Guinot, Inés Garland, María Nahal, Isaías Chávez, Sol Oliver, Agustina Bazterrica, Ariel Pichersky, María Schwartzer, Sebastián Lidijover, Jimena Rodríguez, Juan Manuel Candal, Natalia Ginzburg, Adrián Gualdoni, Mariana Komiseroff y Gabriela Urrutibehety.
Hay además cuentos de Tomás Downey, Marina Macome, Alejandra Kamiya y Martín Jali (ilustrados por Horacio Petre, Pablo Rivas Mambo, Mariana Belemlinsky y Fernando Sawa). Las columnas (probablemente la parte más casquivana, más divertida) se las pedimos a Franco Torchia (Cupido), Marcelo Luján, Carolina Marcus, Ángel Berlanga, Marcos Crotto, Marina Arias, Fernando Linetzky, Luis Othoniel Rosa, Alejandro Ferreiro, Natalia Zito y Gilda Manso. Hay poesías de Jimena Arnolfi, Alejandro Crotto y Fernanda Nicolini (ilustradas por Pabo Olivero, Belemlinsky y Paolantonio), crónicas de Panessi y Fernando Chulak (con imágenes de Darío Mekler y Luis Castiblanco) y varias reseñas de libros.
La revista es de muy fácil lectura, muy atractiva visualmente y, lo más importante, cuando terminen de leerla van a tener un montón de temas de conversación nuevos.

Evento de presentación oficial de “Casquivana 6” en Café Vinilo, al que fueron más de 70 personas.


¿Existe alguna conexión entre la revista y la filosofía del financiamiento colectivo?
A mí me parece que hay una asociación muy clara, pero no necesaria, y es que existe una complementariedad realmente linda. Hace un tiempo un psicoanalista francés muy grosso me dijo que el psicoanálisis subvertía la lógica del capitalismo, porque uno paga por trabajar. Yo creo que con Casquivana pasa algo muy parecido, porque no solamente no ganamos plata con esto, sino que terminamos invirtiendo una suma que sabemos no se va a recuperar. Ahora, claro: ganamos otras cosas, que son las que nos importan en este caso. Y ahí es donde entra el financiamiento colectivo, por lo menos en esta ocasión, como una manera creativa, moderna y muy sencilla de poder equilibrar esa misma lógica capitalista que dice que sin dinero no hay producto. Acá hay dinero, hay producto, pero el canal es muy diferente al habitual, y eso es estimulante para muchos, como quedó demostrado en la práctica. La experiencia fue muy buena. La gente de Panal estuvo muy atenta a cada paso y demostraron una notable obsesión por cada detalle, algo muy acorde no solamente con la tapa de Casquivana, sino también con lo que estábamos buscando. Nuestros activistas realmente estuvieron muy presentes, y estamos recontra agradecidos a todos ellos, y a los que nos dieron una mano con la difusión, que fue fundamental. El crownfunding nos ayudó mucho a poder solventar esta edición. La gente lo tomó muy bien, se divirtió, conoció una manera nueva de apoyar un proyecto ganando algo a cambio.

¿Por qué eligieron Panal de ideas?
Conocíamos la página por varios proyectos a los que nos habían invitado a participar como activistas. Yo, personalmente, soy un poco paranoico y a priori desconfío de todo lo que no conozco. Pero pasaba el tiempo y Panal seguía estando ahí, sumando proyectos exitosos, y no escuché nunca una queja. Fue fundamental hablar con gente amiga que pudo concretar sus propuestas financiándolas desde Panal, y que nos recomendó explícitamente seguir ese camino. Eso es lo que hicimos, nos fue muy bien, y ahora nos toca a nosotros recomendar Panal de Ideas y decirle a los desconfiados del mundo que prueben, que a nosotros también nos fue muy bien.

¿A partir de qué día y en qué lugar se podrá comprar Casquivana en papel?
La revista ya está agotada en papel, pero la pueden descargar gratis en pdf, o leerla directamente desde la página web: www.casquivana.com.ar




“No es un libro nuestro, es un libro colectivo”

Javier Fuentes y Nicolás Fernández son fotógrafos y financiaron colectivamente a través de Panal de ideas el libro “Rostros de un triunfo”, un compilado de fotos sobre el día que se sancionó la Ley de Matrimonio igualitario en el 2010. El pasado 16 de abril, el ejemplar fue Declarado de interés para la promoción y defensa de los derechos humanos. En una entrevista íntima, nos cuentan el esfuerzo y pasión que significó la realización del proyecto.


Un gato siamés sale al balcón y observa el barrio de Montserrat desde arriba. De un salto, vuelve a meterse dentro de la casa restaurada, en una habitación equipada como estudio de fotografía. Se pierde entre reflectores y se esconde atrás de un sillón rojo. El felino, entra al comedor y mira un dibujo que les regalo Liniers a los dueños del hogar, el día que se aprobó la Ley de Matrimonio igualitario. Luego se posa debajo de unos estantes que sostienen decenas de cámaras fotográficas antiguas, se sube sobre una mesa larga y menea la cola mientras sus dueños lo acarician. Javier y Nicolás son pareja. Y tienen dos gatos más y un perro. El estado del espíritu de Javier es un estanque de agua, se considera terco, la virtud que más admira de los hombres y mujeres es la mirada franca, su cualidad es reinventarse y lo mejor que le podría pasar es irse a París a sacar fotos. Nicolás tiene su espíritu extasiado, es analítico, ama viajar, odia la mentira, le gustan los desafíos y lo mejor que le podría pasar es ganar la Quiniela. A pesar de ser tan diferentes, son muy divertidos y cuando se ríen lanzan carcajadas coordinadas, como si sus risas salieran de una sitcom. Evitando reírse, contestan las preguntan, mientras ceban los primeros mates.

¿Cómo vivieron la vigilia fotográfica esperando que se sancione la Ley del Matrimonio Igualitario el 15 de Julio el 2010 en el Senado de la Nación? ¿Qué significó esa ley para ustedes?

Javier: Fue romper estructuras, era una caravana de emociones. Tenía la certeza, pero no la seguridad de que se iba a sancionar. Hacía mucho frío. Me acuerdo de “Cachita y Ramona” que son dos lesbianas de 70 años que no son ni rubias, ni musculosas y nos estaban reivindicando. Sentí que habían postergado mis derechos hasta ese día. Había mucha gente que no era gay y nos apoyaba. Era muy loco pescar eso con las cámaras. No fue una discusión politizada, la gente tenía libertad de conciencia. Al otro día de la ley, subimos fotos a las redes sociales donde mostrábamos las reacciones humanas. Fue un éxito porque nos escribieron de Holanda, España y todo el país. Pasaron varios años y hace dos semanas, cuando nos reconocieron en la Legislatura por el libro, estaba presente mi ex mujer, mis padres y mi hijo. No pude evitar emocionarme, porque fue un espacio de reconciliación con mis fantasmas del pasado. Tené en cuenta que hace 20 años atrás te llevaban preso o te cagaban a palo por ser puto.
Nicolás: Ese día se abolió la desigualdad. Sentía que se iba a aprobar, pero si no pasaba nada, la ibamos a seguir peleando. Fue muy loca la cantidad de gente que había. Se discutía sobre la Ley de Matrimonio Igualitario en los colegios, en los programas de tv y en los subtes. La gente en la calle hablaba de eso. En el momento que se aprobó la ley no pudimos sacar una sola foto, solo queríamos abrazarnos. La cámara pasó a un segundo plano. Nosotros militamos desde la fotografía. El día de la sanción caminamos hasta Callao y Santa Fe y la gente en los balcones nos felicitaba por ser putos. Los medios y el periodismo tenían una mirada más frívola y decían: “Hay dos putitos que quieren casarse”. Pero la causa de fondo era mucho más profunda. Yo siempre me sentí así, me di cuenta que no tenía que curarme de nada. Recién me había asumido como gay frente a mi familia y solo mis viejos lo aceptaron. Sin embargo cuando se aprobó la ley mi hermana me mandó un mensaje que decía: “Te felicito”. Creo que muchos chicos salieron del closet. La ley fue una cuestión de autoconfianza y amigarse con uno mismo.

¿Qué significa para ustedes que “Rostros de un triunfo” haya sido declarado de interés para la promoción y defensa de los derechos humanos por la Legislatura?

Javier: Nosé si nos dimos cuenta lo que pasó. Cuando Osvaldo Bazán nos presentó en su programa de TN no entendíamos nada. El reconocimiento es muy fuerte y tiene que ver con el éxito del libro en Panal de ideas que más allá del trabajo artístico, tiene un condimento social. Es un documento que pretende ser histórico. Registramos lo que nos conmovía. En “Rostros de un Triunfo” se relata cómo un grupo de gente derriba un mito por sus derechos porque cree en la realización de los sueños. Eso nos indica que vamos por el camino correcto.
Nicolás: Creo que Javi estuvo más conciente de todo esto. Yo tengo 26 años. Me imaginaba que me iba a pasar a los 30. Me impacienta un poco lo que viene. Que nos hayan reconocido significa que tenemos que exigirnos más. Un día Raúl Zaffaroni nos felicitó y no lo podíamos creer. El libro realmente nos lleno y nos llena de esperanzas.

¿Qué sienten al saber que su proyecto fue el que logró juntar más dinero en Panal de ideas ($69.805)?

Nicolás: Nosotros hicimos el esfuerzo y todos los días seguíamos el proyecto de cerca en Panal. Los últimos 20 días fueron heavys y sufríamos porque no entraba guita. Hubo mucha gente que no entendía cómo hacer los aportes y los explicábamos que era sencillo. Si uno genera proyectos donde la gente se ve involucrada, hace que el proyecto sea exitoso. Por eso aportaron muchas personas que no conocíamos, como dos anónimos que pusieron 5000 y 500 pesos. Era increíble, la gente me pedía que le firme el libro y yo les ponía: “Gracias por ser parte de estas páginas”. No es un libro nuestro, es un libro colectivo. A todos los activistas les agradezco y les recomiendo que sigan apoyando la financiación colectiva. Hay muchos “Rostros de un Triunfo”, con otros nombres. El libro en realidad fue un pedido de los demás y nosotros solos jamás lo hubiéramos editado .
Javier: Pensé que no lo íbamos a financiar. Pedíamos 55 mil pesos para la edición del libro fotográfico. Cuando fuimos a la oficina de Panal, Ivanna, la coordinadora de producción nos dijo: “¿No pueden hacer una tirada más chica?”. Era un desafío gigante, pero no imposible. Por eso pusimos el doble de esfuerzo y nos estresamos mucho. El libro tiene un condimento muy particular y la gente se ponía la camiseta. Mucha gente lo compró los últimos 15 días, eso fue gracias a las relaciones públicas que posibilitaron que la gente ponga dinero, porque Facebook no es mágico. Gracias a los aportes, hoy estamos volando bajito. Fue un trabajo de colaboración colectiva y “Rostros de un triunfo” no es un libro nuestro. Hay una plataforma alejada de cualquier Gobierno, alejada de los subsidios, las burocracias y a favor de la gente, eso es Panal de ideas. Nuestro libro así logro trascender el papel y tenerlo impreso fue solo un fetiche porque se generó una revolución mucho más grande.

¿Qué rol ocupó la plataforma de Panal para su proyecto y como vivieron la experiencia ?

Javier: Panal de ideas nos dió un marco legal de confianza. Fue una formalización, que nos sirvió. En la primera entrevista que tuvimos nos dieron contención. Es una herramienta dedicada a los hechos artísticos en la que pudimos confiar y estuvimos asesorados. Fue fundamental estar acompañado por todo el equipo de producción.
Nicolás: Habíamos escuchado que en Alemania había una página de crowdfunding, pero no teníamos idea de qué se trataba. Estuvo bueno que la coordinadora de producción nos explicó que las recompensan debía ser algo físico, tangible y nos daba tips. Ofrecer el libro era la principal recompensa que dábamos a cambio de dinero.

¿Qué significa la fotografía para ustedes? ¿Dónde se puede conseguir el libro para comprarlo?

Nicolás: La fotografía es el motor, podemos expresarnos de otra manera. Yo doy muchas vueltas, pero una foto es una foto. El otro no siempre tiene que pensar lo mismo. Es una forma de expresión subjetiva natural de las personas. Una foto es poder compartir la mirada. Soy feliz porque mi fotografía no tiene que estar en el diario para que la vea mucha gente. Golpeamos dos meses puertas de editoriales, pero a nadie le interesaba el libro. Hasta que un día, un editor lo vió y nos dijo: “Esto es increíble, no existe algo así. Queremos distribuirlo”.
Javier: Gracias a la fotografía canalizo todo lo que tengo adentro. La fotografía me permitió modificar la realidad y poder decir algo. Cuando me desvestí de mis creencias religiosas me quedé vació. Pero a través de la fotografía pude quedarme en el tiempo. El libro se puede conseguir a partir de las próximas semanas en Yenny y el Ateneo, Distal y todas las librerías del país. A través de las redes sociales llegaron nuestras fotos a Holanda, Chile, Brasil, México y España. Atrás de este libro, hubo muchísimo laburo. El financiamiento colectivo es otra forma de vivir y ver la vida. Y nosotros gracias a eso, hicimos posible un sueño.

Fotos: Ignacio Rivas.

“En diez días, conseguimos los $4.800 que necesitábamos. ¡Pero terminamos recaudando casi el doble!”

Ediciones Outsider apostó por Panal de ideas e imprimió 500 ediciones de Cuentos Raros, un libro con 19 historias inéditas de autores nuevos.

Corría el año 2010 cuando nació Ediciones Outsider. Un grupo de escritores se juntaron con el objetivo de tender un puente entre dos mundos: el de la literatura emergente, representada por miles de autores desconocidos, y el de la literatura visible que encarnan los grandes nombres de la escena cultural argentina. Con dos antologías publicadas, para su tercer proyecto, Cuentos Raros, Ediciones Outsider decidió recurrir al financiamiento colectivo.

Hacía rato que quería financiar mi proyecto de esta manera y lo primero que vi fue otra plataforma. Pero no me terminaba de cerrar hasta que un día escuché en la tele que hablaban de Panal de ideas y fue la que más me convenció. Alguien me la había recomendado y, finalmente, googleando llegué. Me gustó que pudieran haber recompensas desde cinco pesos, me cerró todo. Me gustó también que uno pudiera elegir el porcentaje a darle al sitio. Igual, al momento de definir, me pareció que no daba poner cero porque el trabajo vale y tiene que ver con el perfil de nuestra editorial: no cobrarle al escritor por publicar su libro porque el trabajo vale, cuenta Valeria Iglesias.

El libro ya estaba escrito, corregido, diseñado y diagramado. Pero faltaba todavía la parte más costosa para que el proyecto viera la luz: la impresión y el armado de 500 ediciones. Gracias al aporte de 97 activistas, Ediciones Outsider logró su objetivo y recaudó $4.800 en solo diez días. Pero eso no fue todo, al finalizar la fecha límite para sumarse, había conseguido $7.470, un 56% más de la meta inicial.

La verdad es que cuando arrancó fue una sorpresa. Al minuto de subirlo, sumamos muchos activistas y eso fue muy positivo. Realmente fue un incentivo y muy groso sumar gente que no sabía lo que era el financiamiento colectivo. Otra cosa que nos ayudó muchísimo fue que eran 19 autores en el libro y eran 19 redes para sumar activistas, recuerda Valeria, y agrega: En 10 días llegamos al 100%. ¡La primera semana estuve todo el día sentada en la PC y tuve que frenar porque me agarré una contractura que casi me muero! Ja ja ja, dice.

El viernes 3 de noviembre el sueño se volvió realidad. Ediciones Outsider logró su cometido y presentó los 500 libros de Cuentos Raros. Estamos súper felices, dice Valeria y resume el sentimiento que nos invade a todos. Una comunidad que sigue creciendo día a día.

Autores firmando ejemplares de Cuentos Raros.


“Los artistas estamos acostumbrados a que las cosas no resulten. Lo conseguí y no podía creerlo”

Irene recaudó $17.000 y editará “Estequem ¡El libro!”, con más de 240 ilustraciones originales.
Entre 2011 y 2012, Irene canalizó muchas noches de insomnio en más de 240 ilustraciones que tomaron la forma de una ratita y hasta del espíritu del sol y de la creatividad. Esta joven sentía la necesidad de plasmar su mundo imaginario en papel y así nació la idea de “Estequem ¡El libro!”. Pero la vida de los artistas nunca es fácil e Irene estaba descreída de las oportunidades.

Fue todo muy experimental. En realidad, no tenía grandes expectativas de que el proyecto se concretara. Fue como una de esas cosas que los que estamos en el arte estamos acostumbrados a hacer: mandar lo que tenemos a todos lados, jajaja. Porque el 90 por ciento de las veces no resulta, estamos constantemente en esa, confiesa Irene, que finalmente recaudó $16.935 gracias al aporte de 103 activistas, a través de Panal de ideas.

Irene eligió el camino del crowdfunding antes que cualquier otra opción para no compremeter su obra. No quise ir a las editoriales grandes porque no quería quedar en la posición de necesitar la aprobación de ellos para mi proyecto. Y no está bueno porque te pueden cambiar cosas. Para ellos, no deja de ser un negocio y tengo la sensación de que intentan hacer todo más comercial para tener una ganancia, sostiene la artista.

Con todo lo recaudado, Irene hará una edición de 40 páginas y una tirada de 500 ejemplares, para distribuirlos en librerías de arte y diseño, tiendas de objetos y ferias independientes. Sumergida en la realización de su deseo, se dedica a trabajar para recibir 2013 con una sonrisa. Calculo que el libro estará a principios de año. Seguramente podré brindar con Estequem en la mano. Sería buenísimo, se emociona. Nosotros, también.

Cuadro de Estequem

Cuadro de Estequem




“Durante un año y medio, agotamos los circuitos tradicionales. Apostamos por Panal y cumplimos nuestro sueño”

Maro & Mara recaudaron $25.000 y publicaron su libro, Cajas Chinas.
Ellas soñaban con ver su proyecto terminado. Entrar a una librería y encontrar Cajas Chinas en los estantes. Pero Maro, directora de arte, fotógrafa y escritora, y Mara, pintora , artista plástica, diseñadora e ilustradora, no podían lograr su cometido. El proyecto tenía un año y medio en los circuitos tradicionales. Lo presentamos en varios concursos de editoriales grandes, insistimos y hablamos con otras pero siempre nos decían Este año, no o Nos gusta, pero no es el momento. Así que decidimos no dejarlo dormir más, no seguir esperando que alguna editorial encuentre el hueco para editarnos y apostamos por el financiamiento colectivo, recuerda Maro.

Las chicas recaudaron $25.000. Si, leíste bien. Gracias al apoyo de 117 activistas, canalizado a través de Panal de ideas, se imprimieron 500 ejemplares de alta calidad, en una bella encuadernación con tapa dura, laca sectorizada y papel ilustración. Hay un porcentaje que son amigos y conocidos. Pero también hay un montón de otra gente que no te conoce y que apuesta por vos porque le gusta tu proyecto. Le gusta ser parte, eso es ser activista: sumarse en el arranque y formar parte del proceso. Sin ellos no lo hubiéramos podido hacer realidad. Cada vez que lográs algo, los activistas se alegran con vos y se genera una energía que te sigue corriendo, cuenta emocionada.

Finalmente, el día llegó y Cajas Chinas llegó a las manos de sus dueños y a las librerías. Todavía no lo podemos creer. Ayer vi el libro en una vidriera y fue muy movilizante. Es como tener el CD de tu banda en una disquería o ver tu película terminada. Realmente tomás conciencia de lo que hiciste y lo que lograste, finaliza.
Patricio de Panal de Ideas, junto a Mara & Maro, en la presentación de Cajas Chinas.

¡Delta Airlines se sumó como sponsor de “Rostros de un Triunfo”!

Delta Airlines donó a Rostros de un Triunfo cinco pasajes a Estados Unidos o Hawaii

Nicolás y Javier siguen luchando por su sueño y cada vez están más cerca. Delta Airlines decidió apoyar Rostros de un Triunfo y cedió cinco pasajes, sin restricciones y abiertos por un año a cualquier parte de Estados Unidos o Hawaii. Los tickets tienen precio promocional y están a disposición de los chicos así que si tenés pensado viajar y querés ayudarlos, ¡contactáte con nosotros!

Nico y Javi quieren publicar el libro Rostros de un Triunfo, un registro fotográfico de los días previos a la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario en Argentina. El material ya fue expuesto en una muestra en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.

Llevan recaudado $6.000, el 12% del objetivo y necesitan de tu apoyo. Podés convertirte en activista y ser parte del proyecto. ¡Sumáte!



¡“Rostros de un Triunfo” recaudó $4.000 en sólo seis días!

Nicolás y Javier quieren publicar un libro fotográfico y vos podés ser parte.

En tan sólo seis días, Nicolás y Javier ya recaudaron $4.000 para publicar el libro Rostros de un Triunfo, un registro fotográfico de los días previos a la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario en Argentina. Necesitan $55.000 para lograr su cometido y vos podés convertirte en activista y ayudarlos.

El material ya fue expuesto en una muestra fotográfica en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Los chicos quieren contar su verdad, su experiencia y contribuir a la historia.

El futuro que nos toque vivir será recordado a través de las fotografías que brindemos. Queremos contar esta verdad, la nuestra. Porque como dice la canción: Si la historia la escriben los que ganan eso quiere decir que hay otra historia. Y en este caso, quien quiera ver, que vea, afirman los profesionales de la escuela de fotografía Andy Goldstein.

Podés convertirte en activista y ser parte del proyecto. ¡Sumáte!


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