El Método Kairós: la fórmula para construir arte desde los cimientos

Cuatro amigos decidieron cumplir un sueño: abrir un teatro. Alquilaron un taller mecánico en Palermo y arrancaron con la construcción. El esfuerzo y el financiamiento colectivo fueron el puntapié inicial para darle forma al proyecto. En esta nota relatan su experiencia con el crowdfunding y el detrás de escena de la obra.

El motor interno de creación impulsó a cuatro amigos a embarcarse en la aventura de abrir una sala de teatro. En tiempos donde la apertura de espacios culturales está sitiada por la burocracia, este grupo de jóvenes decidió apostar a la cultura independiente. Los ideólogos de la cruzada: Santiago Meiriño, Fran Ruiz Barlett, Gastón Segalini y Matías Puricelli. Todos han recorrido el camino del arte en su formación, ya sea a través de la música, el teatro o las producciones audiovisuales y el sueño de la sala propia revoloteaba en sus cabezas desde hacía un tiempo.
Santiago Meiriño, Fran Ruiz Barlett, Matias Puricelli y Gastón Segalini.

Manos a la obra. Encontraron un taller mecánico en Palermo donde pondrían la piedra fundacional de la sala y así, con la hoja en blanco, comenzaron a bocetar lo que sería El Método Kairós. Matías explica la elección del nombre: “En principio el concepto al que llegamos y que queríamos trasladar al nombre es el del momento cero. Ese momento antes de la creación en que todos podemos ser artistas potenciales, que es un poco lo que pensamos. A través de Alberto María Kairós (Ponen suspenso, los chicos no quieren revelar más detalles sobre este personaje hasta el momento) encontramos el modo de hacerlo Método. No queremos olvidarnos que el teatro, y este proyecto entero en sí es un juego, y que lo más importante es no perder la capacidad de asombro y de prueba y error. Y de algún modo el nombre tiene que ver con eso.” Y agrega, a modo de mantra personal: “Equivocarse es el camino más sincero hacia la felicidad”.
Prueba y error, de eso se trata. En cuestión de meses estos amigos se encontraron rodeados de bocetos, vigas y rampas. Dejaron su formación artística por un momento para convertirse en aficionados a la construcción. Abrieron boquetes, lijaron y se llenaron de cemento.
De a poco, con cada martillazo, El Método Kairos fue cobrando vida y esos dibujos en un plano comenzaron a materializarse: “Estamos terminando de armar un bar, que estará en la entrada del lugar. Desde allí, el recorrido te lleva a la sala, con capacidad para 90 localidades, un escenario de 7m de boca y 5 de profundidad, muy bien equipada, y con posibilidades escénicas de desniveles. Es un obrón”, remata Matías.
El Método Kairós en plena obra

Para esta titánica idea, la ayuda llegó desde todos lados: una vecina les regaló los cerámicos para casi todo el baño, los amigos se anotaron para pintar paredes, la familia con su apoyo de siempre. Desde un principio, los jóvenes emprendedores entendieron que sólo gracias al esfuerzo colectivo lograrían cumplir su meta. Y el financiamiento para esta causa sería de igual manera. Gracias a proyectos conocidos llegaron a Panal de Ideas. “La gente que conocemos que se metió en Panal tuvo una experiencia excelente. Pero por otro lado, creemos que la energía y la forma de trabajo con la que se manejan allí marcará el rumbo del futuro. La realidad es que en otros lugares, el dinero está mal distribuido y uno a veces no sabe en dónde ponerlo ni a quién pedirlo. En cambio, portales como Panal nos permite llegar a miles de personas con nuestro proyecto.”
Estos emprendedores confían en el boca a boca y en la difusión de su sueño en las redes sociales. Es que el reloj corre y tienen tiempo hasta el 25 de enero para recaudar los $ 44.500 que se propusieron para financiar la construcción de la sala y poder abrir sus puertas en febrero.
Por lo pronto, los voluntarios para dar una mano se siguen sumando: “Hay muchas personas que se contactan para dar una mano, la experiencia siempre es maravillosa por que ya con sentir que alguien tiene intención de ayudar, uno suma energía. Y más allá de la plata, la energía (que es un poco lo mismo) es lo que más necesitamos”, explica Matías. Es por eso que están convencidos de que en caso de no llegar al monto buscado, la sala se abrirá de todas formas: “El dinero que resta de algún modo lo vamos a conseguir. Nuestra idea es no caer en deudas, pero el deseo de que Kairós abra es más fuerte”, sentencia Matías.
Fieles a su presentimiento, los chicos ya diagramaron la grilla de espectáculos de Kairós. Hasta el momento, hay confirmadas dos obras en cartel: Varieté Brutal 5, de Julián Sierra y Maty García (proyecto que también fue financiado colectivamente por Panal de Ideas) y Happy Brownies de Casper Espósito. Pero están abiertos a recibir más propuestas escénicas, porque El Método Kairos se construye entre todos.

¿Querés saber más sobre este proyecto? www.facebook.com/ElMetodoKairos

Autor: MJ Giovo

↑ Arriba ↑