“Elegimos Panal porque no cobran comisión obligatoria y en dos días nos financiamos”

Ocho amigas cineastas filmaron Helena, un corto basado en un cuento de Silvina Ocampo.

Un grupo de ocho amigas del mundo del cine soñaban con trabajar juntas en un proyecto. Con esfuerzo y trabajo, Mechi, Maruja, Paula, Gaviota, Cecilia, Tamara, Ana y Alicia comenzaron a ver cómo llevar adelante la realización de Helena, un cortometraje de género fantástico que incluye técnicas de animación, basado en un cuento de Silvina Ocampo.

Las chicas apostaron por Panal de ideas y así comenzó su camino hacia la concreción del sueño. La respuesta fue increíble. Y fue todo muy rápido, a los dos días nos financiamos, jajaja. Fue algo increíble. Conocíamos el crowdfunding por otras páginas, pero la diferencia principal es que ellos imponen una comisión obligatoria. Esa nos pareció una diferencia ideológica muy sustancial y por eso los elegimos, confiesa Tamara.

La directora y guionista del corto subraya la obvia importancia del dinero, necesario para llevar adelante Helena, aunque destaca antes que nada otros aspectos de la experiencia. Sentimos una energía muy linda alrededor del proyecto y eso fue súper importante. Escuchar a gente que te dice: Muy bueno. Es un gesto que va más allá de la plata, es bancar y eso se siente. Es muy difícil filmar y es re necesario sentir el apoyo de la gente, afirma.

Gracias al aguante de 22 activistas, en tan sólo dos días las chicas recaudaron $3.500, casi mil más de su pedido inicial. Hoy, Helena es una realidad y estamos orgullosos de haber podido compartirlo junto a ellas.
Mechi, Maruja, Paula, Gaviota, Cecilia y Tamara.

“Nos sorprendió que colaborara gente que no conocíamos. Fue 150% positivo”

Paula, Sabri, Jorge, Fio y Marian recaudaron $3.200 y montaron la obra Los Lindos.

Ya tenían casi casi todo para lograr el proyecto y producir Los Lindos . Contaban con las gestiones del equipo de trabajo Efímero para el armado de la obra, La Casona Iluminada aportaba el espacio para ensayar, el señor David Cardona había prestado su casa para realizar la investigación poética, el Club Cultural Matienzo asesoraba en cada necesidad y, además, tenían un subsidio del Fondo Nacional de las Artes para comprar la escenografía. Pero faltaba el vestuario y dinero no había.

Paula ya había ingresado al mundo del crowdfunding pero para colaborar con otros artistas, y esta fue su oportunidad. Conocía sobre financiamiento colectivo porque aporté en proyectos y me sentí bien haciéndolo, dice la actriz, que sin dudarlo apostó por Panal de ideas para llevar adelante el proyecto. Nos sorprendió que nos aportó gente que no conocíamos. Que decidió hacerlo porque es parte de la comunidad crowdfunding. Nos conocimos personalmente después y se generó algo muy rico. Hasta conseguimos un voluntario para ayudante de dirección. Fue 150 por ciento positivo, cuenta Paula.

Los chicos pidieron $2.400 para el vestuario de la obra y, gracias a 27 activistas, recaudaron $3.200, un 33% más de lo esperado. Los Lindos se estrenó a principios de julio y Paula resalta el esfuerzo comunitario. Esto tiene que ver con armar una red de cultura, con pensar las cosas en forma colectiva. Yo te apoyo un día, y vos otro. Es una filosofía sobre cómo se hacen las cosas. Los que aportan, se sienten parte de la obra, hay mucho apoyo y se arma un vículo, afirma la artista. Una filosofía crece más y más día a día.

Rosario, semillero cultural

Panal de ideas llegó a Santa Fe.

Llegamos por primera vez a Rosario un lunes, con un par de reuniones programadas y con conocimientos generales sobre la movida cultural de la ciudad. Nos encontramos con una grata sorpresa: mucha gente activa, con proyectos, ideas y buenas intenciones. Una ciudad hermosa, y artistas con una vibra muy particular. Repleta de versatilidad y convergencia de muchas disciplinas culturales. Charlamos, debatimos, nos nutrimos de toda la data que nos pasaron. Hablamos del Estado y su participación, de la dificultad de muchos para subsistir y sus intenciones de vivir como artistas independientes, de las ganas de hacer y crecer que tienen. También tratamos las necesidades de espacios, y de las intenciones de potenciar el trabajo entre todos para, mediante la educación y la colaboración, poder vislumbrar ese horizonte “utópico” que parecía ser la autogestión.

Este viaje fue una prueba del poder de convocatoria uno a uno, del boca a boca. Gente que postea, comparte y se suma a un proyecto que busca eso, construir una comunidad. Como dijimos antes, llegamos a Rosario para conocer, charlar y debatir, ya que no se puede comprender un lugar sin estar físicamente en él. Comenzamos armando un encuentro en un entrepiso del Bar La Sede. Estamos orgullosos y súper contentos de compartir con ustedes que tuvimos que correr a reservar el auditorio del lugar para poder recibir a las casi 100 personas que vinieron, opinaron, preguntaron y nos hicieron entender sus problemáticas como artistas. Aún no podemos decir que “conocemos” Rosario. Pero sentimos que dimos un paso adelante. Se gestionaron notas, charlas y reuniones durante los 10 días que estuvimos y creemos que todo esto sucedió gracias a la colaboración grupal de todos los que nos dieron una mano.

El “gracias” queda chico. Ojalá este viaje sea el inicio de un montón de proyectos, uniones y colaboraciones. Ojalá podamos ayudarlos a que, finalmente, ese sueño de autogestión se haga realidad. Siempre en conjunto, siempre trabajando. Nuestras expectativas fueron superadas. A todos los que se coparon y entendieron que estamos poniendo todo en un proyecto que nos emociona, no tenemos más que decirles: gracias eternas. Hoy para nosotros, ya son parte de este Panal. Rosario, ¡nos vemos pronto!



La ciudad vista desde el río Paraná.


Patricio en el encuentro con artistas, en el auditorio del Bar La Sede.


Algunos de los asistentes al taller de autogestión.


¡Convertíte en tapa de tu vinilo favorito!

La alquimia perfecta entre música, objetos vintage y "alpedismo" en estado puro.

A la redacción de la revista Inrockuptibles se le ocurrió una idea simple y divertida, y decidió participar a sus lectores. Así, un delirio que nació como un chiste entre compañeros de trabajo creció hasta convertirse en el concurso “Cara de Vinilo”. Las personas debían elegir la tapa de un disco que les gustara y sacarse una fotografía integrándose a la escena original.

El primer disco de Almendra (dibujado por Luis Alberto Spinetta), John Lennon, Keith Richards y Mick Jagger, Bob Marley, David Bowie, Freddie Mercury y muchos otros más fueron algunos de los vinilos elegidos por los cientos de lectores que se sumaron a la original idea.

¡Disfruten algunas de las que seleccionamos para ustedes!




















“Juntamos casi $25.000 en 16 días”

La Orquesta Da Vinci logró producir todo su material promocional.
Tenían todo lo necesario para ser exitosos: ganas, empuje y una pasión irrefrenable por la música. Solo les faltaba material para promocionarse. Así fue que el director de la Orquesta Da Vinci, Ramiro, comenzó a bucear por el mundo del crowdfunding. Su objetivo era conseguir $19.000 para realizar una grabación de audio, una filmación, fotos, un DVD, diseñar un logo y una página web. Primero, me reuní con otra gente que hace financiamiento colectivo. Pero después conocí Panal de ideas, pegamos buena onda inmediatamente y me copó más el proyecto porque me dio más confianza, dice el músico.

Ante todo, Ramiro destaca el empuje y las ganas de llevar adelante el proyecto, fundamentales para conseguir la meta. El resultado queda a la vista: terminaron recaudando un 30% más de lo esperado. Juntamos casi $25.000 en 16 días. Todo un récord. Hay que tener una actitud de confianza, es súper importante. Si tenés pilas y vas para adelante, las cosas terminan saliendo. Es lo que tiene el crowdfunding. Es muy lindo cuando alguien colabora con el proyecto de los dos lados, resume el director.

Un proyecto más, un sueño más y un paso más cerca de lograr un nuevo
modelo en el que la colaboración y el esfuerzo den origen a una nueva camada de
creativos. La autogestión es posible.



La Orquesta Da Vinci

“Los artistas estamos acostumbrados a que las cosas no resulten. Lo conseguí y no podía creerlo”

Irene recaudó $17.000 y editará “Estequem ¡El libro!”, con más de 240 ilustraciones originales.
Entre 2011 y 2012, Irene canalizó muchas noches de insomnio en más de 240 ilustraciones que tomaron la forma de una ratita y hasta del espíritu del sol y de la creatividad. Esta joven sentía la necesidad de plasmar su mundo imaginario en papel y así nació la idea de “Estequem ¡El libro!”. Pero la vida de los artistas nunca es fácil e Irene estaba descreída de las oportunidades.

Fue todo muy experimental. En realidad, no tenía grandes expectativas de que el proyecto se concretara. Fue como una de esas cosas que los que estamos en el arte estamos acostumbrados a hacer: mandar lo que tenemos a todos lados, jajaja. Porque el 90 por ciento de las veces no resulta, estamos constantemente en esa, confiesa Irene, que finalmente recaudó $16.935 gracias al aporte de 103 activistas, a través de Panal de ideas.

Irene eligió el camino del crowdfunding antes que cualquier otra opción para no compremeter su obra. No quise ir a las editoriales grandes porque no quería quedar en la posición de necesitar la aprobación de ellos para mi proyecto. Y no está bueno porque te pueden cambiar cosas. Para ellos, no deja de ser un negocio y tengo la sensación de que intentan hacer todo más comercial para tener una ganancia, sostiene la artista.

Con todo lo recaudado, Irene hará una edición de 40 páginas y una tirada de 500 ejemplares, para distribuirlos en librerías de arte y diseño, tiendas de objetos y ferias independientes. Sumergida en la realización de su deseo, se dedica a trabajar para recibir 2013 con una sonrisa. Calculo que el libro estará a principios de año. Seguramente podré brindar con Estequem en la mano. Sería buenísimo, se emociona. Nosotros, también.

Cuadro de Estequem

Cuadro de Estequem




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