“Nos recomendaron Panal y funcionó”

La compañía Circo Arriba recaudó $5.400 y montó su primera obra, Marea, gracias a 22 activistas.
Ocho artistas se agruparon en la compañía Circo Arriba y deseaban montar su primer espectáculo. Cruzados por un sentimiento vinculado a la autogestión, comenzaron a idear la obra Marea, cuyas funciones serían a la gorra. Alentada por esos valores, Amira se contactó con Panal de ideas para dar su primer paso en el financiamiento colectivo.

Llegamos a través de un amigo que los recomendó. Me dijo que capaz nos servía y, finalmente, fue así. Se lo planteé a la compañía y les pareció que podía funcionar. No conocía el crowdfunding, me lo contaron en la reunión y me pareció que estaba bueno, dice la artista quien admite que desconfiaba un poco de la herramienta. Al principio, no sabíamos si iba a andar y si la gente iba a colaborar pero funcionó bastante bien. Siempre poníamos la plata de nuestros bolsillos y con las funciones, recuperábamos algo. Pero esta vez teníamos más gastos de producción porque queríamos que estuviera mejor y eso significa invertir más, cuenta.

Gracias al aporte de 22 activistas, Circo Arriba recaudó $5.400 y pudo montar su primera obra, Marea. Con el dinero obtenido, los chicos confeccionaron numerosos trajes de vestuario, contrataron una sala de ensayo y hasta un herrero para que realizara una lámpara especial para el show.

Tenemos entre dos y tres trajes cada uno. Uno igual para todos, uno para cada personaje, y como tenemos una escena con luz negra, usamos vestuario negro con telas flúor que brillan en la oscuridad, enumera Amira.

Finalmente, Marea se estrenó en octubre con gran éxito en el Club del Trapecista y decenas de personas pudieron disfrutar de un espectáculo, parido del esfuerzo colectivo.

La compañía Circo Arriba en plena función de Marea.

“Los músicos pusieron todo su esfuerzo y su tiempo desinteresadamente”


El Colectivo La Tribu, Calican Records y la CORREPI llevaron adelante el disco “Cuerpo. Canciones a partir de Mariano Ferreyra”. Participaron Manu Chao, Vicentico, Orquesta Típica Fernández Fierro y Las Pastillas del Abuelo, entre otros.
Convertir el dolor en algo constructivo. Esa fue la intención del Colectivo La Tribu, Calican Records y la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI). El asesinato de Mariano Ferreyra, un militante del partido Obrero, ocurrió el 20 de octubre de 2010 cuando participaba de una movilización contra la tercerización laboral en el Ferrocarril Roca.

Su primo, Aitor Graña, se acercó al Colectivo La Tribu con la propuesta de realizar un disco que tomara como disparador su asesinato. “Cuerpo. Canciones a partir de Mariano Ferreyra”, es un cd de temas originales, realizados por duplas de músicos. Del proyecto participaron gratuitamente artistas de la talla de Manu Chao, Vicentico, Orquesta Típica Fernández Fierro, Las Pastillas del Abuelo, Palo Pandolfo, Las Manos de Filippi y Pablo Lescano, entre otros . Los músicos pusieron todo su esfuerzo y su tiempo desinteresadamente, afirmó Pablo, hermano de Mariano.

Gracias al aporte de 40 activistas, el proyecto recaudó $10.000 en Panal de ideas y se presentó el 20 de octubre, en el segundo aniversario del asesinato de Mariano. El 3 y 10 de diciembre, varios de los artistas se subieron al escenario del CAFF (Club Atlético Fernández Fierro) en un emotivo show en homenaje a Mariano. El dinero de las ventas será destinado a la CORREPI, que trabaja en la defensa de familiares de víctimas de gatillo fácil.

Manu Chao presentando Cuerpo.









“Durante un año y medio, agotamos los circuitos tradicionales. Apostamos por Panal y cumplimos nuestro sueño”

Maro & Mara recaudaron $25.000 y publicaron su libro, Cajas Chinas.
Ellas soñaban con ver su proyecto terminado. Entrar a una librería y encontrar Cajas Chinas en los estantes. Pero Maro, directora de arte, fotógrafa y escritora, y Mara, pintora , artista plástica, diseñadora e ilustradora, no podían lograr su cometido. El proyecto tenía un año y medio en los circuitos tradicionales. Lo presentamos en varios concursos de editoriales grandes, insistimos y hablamos con otras pero siempre nos decían Este año, no o Nos gusta, pero no es el momento. Así que decidimos no dejarlo dormir más, no seguir esperando que alguna editorial encuentre el hueco para editarnos y apostamos por el financiamiento colectivo, recuerda Maro.

Las chicas recaudaron $25.000. Si, leíste bien. Gracias al apoyo de 117 activistas, canalizado a través de Panal de ideas, se imprimieron 500 ejemplares de alta calidad, en una bella encuadernación con tapa dura, laca sectorizada y papel ilustración. Hay un porcentaje que son amigos y conocidos. Pero también hay un montón de otra gente que no te conoce y que apuesta por vos porque le gusta tu proyecto. Le gusta ser parte, eso es ser activista: sumarse en el arranque y formar parte del proceso. Sin ellos no lo hubiéramos podido hacer realidad. Cada vez que lográs algo, los activistas se alegran con vos y se genera una energía que te sigue corriendo, cuenta emocionada.

Finalmente, el día llegó y Cajas Chinas llegó a las manos de sus dueños y a las librerías. Todavía no lo podemos creer. Ayer vi el libro en una vidriera y fue muy movilizante. Es como tener el CD de tu banda en una disquería o ver tu película terminada. Realmente tomás conciencia de lo que hiciste y lo que lograste, finaliza.
Patricio de Panal de Ideas, junto a Mara & Maro, en la presentación de Cajas Chinas.

“Lo increíble, se vuelve creíble”

La banda Sontag peleó por su sueño y grabó su primer single, en Uruguay.
El boca a boca fue nuestro cómplice y así Panal de ideas llegó a los oídos de Sontag, una ecléctica banda de música en la que coexisten diversos estilos latinos. El sueño de José, Mariano, Mariana, Hernán, Alejandro, Matías y Emilio era grabar su primer single, en Uruguay, y necesitaban $8.500 para lograrlo. Gracias al apoyo de 135 activistas, Sontag cumplió su objetivo e, incluso, superó la meta en $1.450, un 17% por ciento más. Hoy, las cuatro canciones ya fueron grabadas y el demo se encuentra en etapa de masterización y mezcla.

Emilio nos cuenta cuáles fueron las primeras sensaciones al embarcarse en este camino junto a nosotros. Cuando subimos el proyecto, lo primero que sentimos fue mucha incertidumbre. Muchas ganas, muchos sueños, mucha esperanza pero también mucho miedo porque no sabíamos qué iba a pasar. Pero cuando empezamos a ver que cada día se sumaban más y más activistas, nos estusiasmamos bastante, afirma el baterista.

Cuando se libran batallas y se pelea día a día por lograr los sueños y siempre aparece la misma infranqueable pared, el espíritu decae. Algo así le había sucedido a José. Todavía me acuerdo de la primera entrevista. Fuimos tres y apenas salí, yo tomé el rol del negador, jajaja. La verdad es que no creía que pudiera ser cierto. Pero me demostraron que es posible. Que lo increíble, se vuelve creíble. Poder decir Lo logramos cuando un mes antes de acercarnos era algo impensado. Estamos eternamente agradecidos. Volvimos a confiar en la utopía, sostiene el cantante.

Trailer de Sontag en Uruguay, producido para su proyecto en Panal de ideas

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